Max Verstappen, junto a Chris Lulham por Emil Frey Racing, se impuso en la novena ronda de la ADAC Nürburgring Langstrecken-Serie. El tetra campeón mundial debutó en la pista alemana al volante de un GT3 y dejó claro desde el principio que estaba en una categoría propia.
La oportunidad se presentó desde el inicio de la carrera. En la primera curva, Verstappen rozó al Ford Mustang GT3 con número 6 del Haupt Racing Team, arrebatándole el liderato. Durante esta primera etapa, logró acercarse peligrosamente al récord de vuelta, demostrando un ritmo impresionante.
Aunque Lulham no cometió errores, la ventaja se fue encogiendo en los momentos finales. Así, la victoria para Emil Frey Racing quedó sellada, y Verstappen consiguió una arrasadora victoria en su estreno en el mítico Nordschleife.
Al concluir la carrera se dejó ver un poco el humor. Sobre la competición, comentó con entusiasmo: "Fue espectacular. Durante las dos primeras etapas el coche se comportó de maravilla, algo que ya habíamos vislumbrado en la clasificación, pese a algunos contratiempos. No tuve problemas importantes en esos periodos y ganar en mi debut es simplemente fantástico. No lo vi en el momento.
"Fue tras revisar las imágenes que me di cuenta de lo sucedido. Estas cosas pueden pasar. La victoria ya está asegurada y Verstappen dejó claro su próximo objetivo: "La meta es participar en la carrera de 24 horas. Aunque dudo que sea el próximo año, pues necesitamos ganar más experiencia. Espero que el año que viene podamos disputar más carreras en la NLS", apuntó.

