Fernando Alonso reconoció que se ha hecho mala fama en la Fórmula 1, pero que eso le da igual.
El español ha sido tildado de mal compañero y de demasiado competitivo durante algunos años. Aunque esa imagen parece cambiar desde que llegó a Aston Martin, él admite su papel y está conforme.
Muchos medios han sido especialmente duros con él. Todo empezó en 2007 cuando sus discusiones en McLaren hicieron que los británicos se le fueron a la yugular. Lo entiende perfectamente.
"Hay que vender la historia, hay que decir cuáles son los buenos y los malos. En cada carrera, en cada discusión, en cada polémica, siempre hay buenos y malos"
"Siempre me han puesto en el lado oscuro de la historia, aunque me siento bien, nunca me ha importado", contó a la BBC.
Querido
Independientemente de cómo se le venda, él se siente valorado por el público que todo el tiempo está al pendiente de lo que hace. Con eso le basta y sobra.
"La parte más importante es que la gente todavía te quiere y todavía está interesada en cuántos años tienes en tu contrato porque pueden interesarse en que conduzcas en el futuro", añadió.

